El proyecto fue anunciado por el presidente y CEO de la compañía, Horacio Marín, y contempla desembolsos por un total de US$51.000 millones en conjunto con la empresa italiana Eni y XRG, de Emiratos Árabes Unidos.
El megaproyecto tiene como principal objetivo transformar el gas natural extraído de Vaca Muerta en gas natural licuado para su posterior exportación a los mercados internacionales. La operación se desarrollará desde el golfo San Matías, en la provincia de Río Negro.
Según detalló la compañía, el cronograma contempla desembolsos cercanos a los US$29.000 millones hasta 2031, año estimado para la puesta en marcha de dos unidades flotantes de licuefacción, con una capacidad conjunta de 12 MTPA.
De ese primer tramo, unos US$24.000 millones estarán destinados a obras de infraestructura, mientras que los US$5.000 millones restantes se utilizarán para el desarrollo de la producción de gas y la perforación de nuevos pozos.
La dimensión económica del proyecto adquiere mayor relevancia al compararla con el volumen de los 21 proyectos aprobados previamente bajo el RIGI, que en conjunto representan inversiones por US$46.708 millones. De esta manera, la iniciativa impulsada por YPF junto a sus socios supera por sí sola la suma de las inversiones de todos los demás proyectos aprobados bajo el régimen.
El ministro de Economía, Luis Caputo, ya había anticipado la llegada de inversiones de gran escala destinadas a consolidar al sector energético como uno de los principales generadores de divisas para el país. En el plano socioeconómico, la etapa de construcción, prevista entre 2026 y 2030, movilizará más de 20.000 puestos de trabajo por año. A esa cifra se sumarán cerca de 8.000 empleos estables durante la etapa de operación del proyecto.
Asimismo, el esquema contempla una importante participación de empresas argentinas en la cadena de valor, con contrataciones estimadas por unos US$15.000 millones en bienes y servicios nacionales. El proyecto representa, de esta manera, una apuesta de enorme escala para el desarrollo de Vaca Muerta y la industria energética argentina, con el objetivo de incrementar las exportaciones de gas y generar nuevas fuentes de divisas para el país.