El desastre golpeó la frontera con el Tíbet y arrasó pueblos enteros. Entre las personas que todavía no pudieron ser localizadas hay cientos de turistas y peregrinos extranjeros. Investigan si el colapso de un glaciar desencadenó la catástrofe.
La cifra de víctimas todavía es provisoria y presenta diferencias entre los distintos organismos que participan de los operativos. Mientras continúan apareciendo cuerpos aguas abajo, las autoridades de Nepal y China intentan determinar además cuántas personas permanecen incomunicadas y cuántas fueron efectivamente alcanzadas por la inundación.
Qué provocó la tragedia en Nepal
Las primeras investigaciones apuntan a que el desastre comenzó con el colapso de una parte de un glaciar en la cordillera del Himalaya. La enorme masa de hielo, rocas y sedimentos habría caído desde las laderas del Langtang Lirung hacia un río de montaña y generado una corriente de enorme potencia que avanzó rápidamente hacia las zonas habitadas. La crecida atravesó la frontera entre Nepal y el Tíbet y destruyó edificios, rutas e infraestructura energética a su paso.
Videos registrados durante el episodio muestran enormes masas de agua y barro ingresando en las localidades, mientras arrastraban autos, colectivos y construcciones. La rapidez con la que se produjo la crecida dejó poco margen para que los habitantes pudieran escapar.
El fenómeno también modificó cauces fluviales a decenas de kilómetros del lugar donde comenzó el derrumbe y dañó centrales hidroeléctricas y otras instalaciones estratégicas.
El cambio climático, bajo análisis
Aunque todavía se investiga qué condiciones terminaron provocando el colapso, especialistas advierten desde hace años sobre la creciente inestabilidad de los glaciares del Himalaya.
El aumento de las temperaturas acelera el derretimiento del hielo y del permafrost y puede debilitar las laderas de alta montaña. Esto incrementa el riesgo de desprendimientos y de fenómenos encadenados capaces de generar avalanchas, represas naturales e inundaciones repentinas.
Los científicos, sin embargo, señalan que todavía no puede atribuirse el episodio exclusivamente al calentamiento global. La combinación entre el retroceso de los glaciares, la geología de la región y otros factores naturales puede haber contribuido a amplificar el desastre.