La Comisión Disciplinaria de la FIFA aceptó este jueves la solicitud formal de la Asociación del Fútbol Argentino para que las suspensiones aplicadas a Leandro Paredes, Nahuel Molina y Thiago Almada puedan purgarse tanto en partidos amistosos internacionales de clase «A» como en encuentros oficiales, lo que ocurra primero en el calendario.
El dictamen del organismo internacional permitirá atenuar el impacto deportivo de los castigos impuestos tras los incidentes ocurridos en la final de la Copa del Mundo. Al habilitarse los encuentros preparatorios, el cuerpo técnico nacional no se verá obligado a esperar exclusivamente las ventanas de competencia oficial para volver a contar con los futbolistas sancionados.
Leandro Paredes recibió una inhabilitación de diez fechas de suspensión y una multa económica de 90.000 dólares. Por su parte, el defensor Nahuel Molina fue sancionado con siete partidos y una multa de 90.000 dólares; el ayudante de campo Roberto Ayala con tres jornadas y 30.000 dólares; y Thiago Almada con un encuentro y 30.000 dólares.
Más allá de los futbolistas, la estructura de la AFA deberá afrontar una multa general de 321.000 dólares debido a diversas irregularidades logísticas y de conducta registradas durante el torneo, incluyendo la exhibición de una bandera de las Islas Malvinas. Adicionalmente, el seleccionado mayor sufrirá una restricción de público en sus tribunas, debiendo disputar su próximo compromiso oficial en condición de local con una limitación del 50% del aforo habilitado en el estadio.