Regresan los “chachos”: el gobierno provincial anunció que volverá a emitir los bonos para financiar aumentos salariales
El gobernador Ricardo Quintela confirmó que la provincia de La Rioja volverá a utilizar los Bonos de Cancelación de Deuda (BOCADE), conocidos formalmente como «chachos», para afrontar el pago de futuros incrementos en los sueldos de los empleados públicos estatales. La medida responde a las restricciones financieras y al estado de las cuentas públicas locales.
El mandatario provincial detalló que, si bien existen dificultades presupuestarias de cara al pago de los medio aguinaldos, el compromiso asumido se abonará en su totalidad de forma convencional. En tanto, el uso de la cuasimoneda local se reservará exclusivamente para la aplicación de mejoras en los haberes, descartando su implementación para el sueldo anual complementario.

Plazos y modalidad de pago
De acuerdo a las previsiones del Ejecutivo, el esquema de circulación de los bonos se reanudará con la liquidación de los haberes correspondientes al mes de julio, los cuales serán percibidos por los trabajadores en el mes de agosto.
El instrumento financiero local se había puesto en marcha originalmente con una fecha de vencimiento pautada para diciembre de 2024. Según los registros oficiales de la administración pública, la experiencia previa arrojó saldos positivos en la contención del poder adquisitivo del sector estatal frente al escenario inflacionario.
Reclamo por fondos nacionales
La reactivación del circuito de los BOCADE se produce en un marco de tensión financiera generalizada entre las jurisdicciones del interior y el Gobierno nacional. Las autoridades riojanas formalizaron ante la Casa Rosada un pedido de adelanto de coparticipación federal por un monto total de $85.000 millones, una solicitud administrativa que hasta la fecha permanece sin novedades ni respuestas por parte del Ministerio de Economía de la Nación.
Respecto a las razones de la reintroducción de los bonos, el mandatario riojano manifestó una postura de confrontación ante las políticas macroeconómicas federales. Al respecto, el titular del Ejecutivo provincial afirmó: “No lo hacemos porque La Rioja esté mal o porque no haya plata; lo hacemos por nuestra actitud de rebeldía frente a la situación que atraviesa el país”.
En la misma línea, Quintela realizó una argumentación de carácter social sobre el impacto de la crisis en los ingresos de los agentes de la administración pública, expresando que su objetivo prioritario es evitar el deterioro salarial de los trabajadores. “No quiero que pierdan, quiero que se pierda lo menos posible”, aseveró el gobernador.